La leyenda de la Fórmula 1 y campeón del mundo de 1992, Nigel Mansell, ha alzado la voz contra la dirección técnica y deportiva que ha tomado la categoría reina. En una serie de declaraciones recientes, el ex-piloto británico sostiene que la normativa actual ha mermado el control de los pilotos sobre sus monoplazas, sacrificando la esencia del deporte en favor de una complejidad tecnológica que, según él, perjudica tanto al espectáculo como a la seguridad.
El fin de la "Era de los Pilotos"
Para Mansell, la evolución de la F1 hacia sistemas híbridos extremadamente complejos y la gestión constante de energía ha convertido a los protagonistas en figuras secundarias dentro del cockpit. El británico señala que gran parte del mérito que antes residía en el talento individual y la sensibilidad mecánica ha sido transferido a los ingenieros y a los algoritmos de software.
"Muchos de los adelantamientos que vemos hoy son artificiales. Se ven bien en televisión, pero el piloto no siempre tiene el control total. La potencia se entrega cuando el ordenador lo decide y no cuando el piloto siente que es el momento de atacar", afirmó Mansell.
Las tres claves de la crítica de Mansell
1. Adelantamientos artificiales (DRS y ERS)
Mansell es especialmente crítico con las ayudas modernas. Considera que sistemas como el DRS y la entrega programada del ERS (Sistema de Recuperación de Energía) crean situaciones de adelantamiento que carecen del valor estratégico de antaño. En su opinión, esto genera una competitividad ficticia donde defender una posición es casi imposible frente a un coche con "potencia extra" activada por software.
2. La excesiva gestión de energía
A diferencia de la gestión de combustible o neumáticos de las décadas pasadas, Mansell argumenta que el lift and coast actual es una imposición técnica que impide a los pilotos rodar al límite durante todo un Gran Premio. "En mi época, si levantabas el pie era por estrategia pura o para engañar al rival; ahora lo hacen porque el sistema se queda sin energía".
3. El peso y la agilidad de los monoplazas
Otro punto de fricción es el peso de los coches actuales. Los monoplazas de la generación híbrida son los más pesados de la historia, lo que, según el británico, los hace menos ágiles y reduce el margen de error del piloto para realizar maniobras heroicas en curvas lentas o de media velocidad.
¿Hacia dónde va la Fórmula 1 en 2026?
La crítica llega en un momento crucial, mientras la FIA y la FOM terminan de pulir el reglamento técnico para 2026. Nigel Mansell teme que el aumento de la dependencia eléctrica en las nuevas unidades de potencia agrave aún más este problema, alejando a la F1 de su identidad como el pináculo de la conducción manual y mecánica.
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